Pensamiento versátil e innovador
El Mazda RX-8 combina perfectamente un estilo elegante y deportivo con el espacio necesario para hacer de él un coche práctico en el día a día. Gracias al novedoso sistema de puertas "freestyle" se consigue un habitáculo deportivo, de aspecto compacto, al que se accede fácil y cómodamente.
El ángulo de apertura de la puerta trasera se ha ajustado para reducir al mínimo el esfuerzo necesario para abrirla. Al ser de aluminio ligero la estructura de la puerta trasera y carecer de pilares centrales, se abre y cierra con total suavidad y sin esfuerzo, dejando además un espacio muy amplio para pasar. Cargar equipaje en los asientos traseros también es muy fácil.
Asimismo, cuenta con un maletero con un volumen de 290 litros, con capacidad suficiente para dos maletas o dos bolsas de golf. La caja de la consola central surge de un nuevo enfoque que busca ganar espacio de almacenaje: la tapa, que se dobla como un reposabrazos, se desliza hacia atrás dejando al descubierto dos sujetavasos detrás de la palanca de cambios. Moviéndola al máximo hacia atrás, encontramos, dentro de la caja de la consola central, espacio suficiente para guardar cuatro carátulas de CD.
Hay un montón más de ingeniosos puntos de almacenaje cuidadosamente distribuidos en el habitáculo, entre ellos: bolsillos para los mapas y un hueco para guardar las gafas de sol, para tener a mano todo lo necesario durante el viaje.