Carrocería ligera, seguridad suprema
Algunos coches ligeros pueden poner en peligro la seguridad de sus ocupantes. Al fin y al cabo, una mayor rigidez y resistencia a los accidentes hacen que aumente el peso de los vehículos nuevos.
La serie Mazda2 rompe con esta tendencia.
La estructura de la carrocería ha sido optimizada y se han empleado aceros de gran resistencia a la tracción para que el coche sea sólido sin que por ello tenga que renunciar a su carácter ligero y compacto. El refuerzo que aportan estos aceros se combina con la presencia de una serie de zonas de deformación cuidadosamente calibradas que hacen que la carrocería sea resistente y ligera a la vez.
El programa superior de seguridad pasiva del Mazda2 ofrece seis airbags (dependiendo de la gama), sistema antibloqueo de frenos (ABS), distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD), asistencia a la frenada de emergencia y sistema de control de estabilidad (DSC) (Opcional en Active+ y de serie en Sportive). Por otro lado, las posiciones más bajas de la línea del cinturón (40 mm por debajo de lo habitual) y de los retrovisores laterales mejoran claramente la visibilidad.
Otras características (dependientes de la versión), como el sistema de sensores de luz y lluvia, el sistema de aviso de velocidad ajustable y las luces antiniebla delanteras, te ayudan a concentrarte en el placer de conducir con la confianza de saber que se ha tenido en cuenta hasta el más mínimo detalle en lo referente a la seguridad.